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Cuidar su identidad

El cuidado nació de las aguas.
Del cariño nació una ciudad.

Origem Caldas

Caldas da Rainha

El origen de una ciudad única

En el corazón de Portugal, había un lugar especial: aguas termales que ya atraían a quienes buscaban una cura.

En 1484, el rey Leonor cruzó estas tierras. Donde muchos sólo vieron un manantial, ella vio un proyecto.

Allí comenzó la historia de una ciudad construida sobre el cuidado, la solidaridad y una visión de futuro.

Inspirar el futuro

Reina Leonor
- Un legado de
Cuidado y visión

D. Leonor era más que una presencia en la corte: era una mujer de acción, cultura y visión.

Fundó el primer hospital termal del mundo, abierto a todos, especialmente a los más pobres. En Caldas dejó un principio: cuidar de las personas y transformar el territorio.

Donde otros sólo vieron un manantial, ella vio un proyecto. Y lo convirtió en un futuro.

“Más que una Reina, era el espíritu que daba vida a la ciudad”.”

D. Leonor descubre las aguas milagrosas Durante un viaje, la Reina encuentra a unos lugareños bañándose en agua sulfurosa y se da cuenta de su poder curativo. Fundación del Hospital Termal Un año después, construyó el primer hospital termal del mundo, abierto a todos, especialmente a los más pobres. La ciudad crece en torno a las termas Las termas se convirtieron en el centro de la vida y del desarrollo, atrayendo a la población y consolidando Caldas da Rainha como villa real. Reconocimiento internacional El centro termal de Caldas da Rainha gana prestigio más allá de sus fronteras, convirtiéndose en destino de salud y cultura. El patrimonio vivo, símbolo de la identidad de Caldas El Complejo Termal es el corazón simbólico de la ciudad, su memoria fundacional y el motor de su futuro.

Esta es la ciudad que nace cada día.

El espíritu asistencial sigue vivo:
preservar, crear, inspirar.